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martes, 30 de junio de 2009

Odio

Autor: LJ-90

Observa por la ventana y ve a un hombre apoyado en la pared, le falta un pie, el tipo esta sonriendo y fuma lentamente un cigarrillo, nada lo distingue de los demás.¿Como puede vivir así?, le falta una parte del cuerpo, pero se encuentra feliz en la calle, con sus amigos y comportándose como todos los otros.

Lo odia.

Odia el hecho que pueda sentirse normal siendo anormal, así que aleja su vista del sujeto, el carro en el que se encuentra sigue su camino marcado, se encuentra en el asiento del copiloto, Dios sabe que conducir es un mal necesario, pero el nunca ha sido de gustarles los males, por más necesarios que sean papa, recordó haberle dicho a su padre infinidad de veces cuando este intentaba enseñarle a conducir.El carro se detuvo en otro semáforo, esta vez un chiquillo se paró en la ventana, tenía una traza roja, y sucia, entre sus muñones, el niño estaba falto de ambos brazos, de los codos para adelante no había nada, solo aire.

Sintió que estaba listo para vomitar, que asco, ¿como alguien podía vivir así?, observó los ojos del pequeño, esta feliz, aún era inocente, y lo odia por eso.

El motor ruge una vez más, más cerca de su hogar esta vez, pero otro semáforo los vuelve a detener, su mujer voltea con el ceño fruncido.

-Podrías decir algo sabes- le reclama, no debe ser un buen acompañante, pero ahora se encuentra demasiado ocupado viendo a las personas de la calle, otro de ellos capta su atención, una mujer mayor esta vez, hace mucho pasó el umbral de los sesenta, le quita el aire a los vivos pensó por un momento, la inmensa cabellera blanca de la mujer esta atrapada en una cola de caballo mal hecha, la señora se acerca al vehiculo, esta en una silla de ruedas, le faltan ambas piernas, de rodillas para adelante no hay nada, pero recibe una propina de parte de su mujer y sonríe, feliz de que hay alguien con un buen corazón en las calles.

Y la odia por eso.

¿Como alguien como ellos pueden ser feliz? ¿No sienten como los miran el resto de personas? ¿Como los miran gente como él, con pena y hasta veces asco, o es que simplemente no les importa? ¿Como pueden vivir así? ¡¡¡¡¡ ¿COMO?!!!!!

El auto se detiene al frente de su hogar, su mujer sale primero y el se queda dentro, esperando con la cabeza baja, su mujer le abre la puerta y lo carga, sentándolo en la silla de ruedas, los muñones en sus piernas y brazos colgando placidamente mientras se encuentra levantado.

Y se odia a si mismo.

domingo, 15 de febrero de 2009

La Cena

Autor: LJ-90

Descripción: Un hombre, manejando por un bosque, escucha la noticia de un canibal que ha escapado de prisión..

La noche engullía el pequeño camino que mi viejo automóvil negro de cuatro puertas recorría, pisé fuertemente el acelerador mientras intentaba calmar mis pulmones, mis dientes chirriaban por el frió, podía sentir la tela de mi polo pegada a mi piel, maldita lluvia maldije por tercera vez.
La radio recitaba una vieja canción, pero, Dios sabe porque, la melodía llegaba entrecortada, ¿Tenía algo que ver con la lluvia, o tal vez se debía a que me encontraba a media hora del pueblo más cercano?
Tal vez era eso, no pude evitar sentir que me encontraba en medio de una muy mala película de terror, de pronto aparecería algo de entre las sombras, algo que me haría batallar por mi vida.
Aquella idea me arranca una sonrisa, que absurdo, soy un graduado universitario por amor a Dios, no podía comportarme como un adolescente y pensar que en cada vuelta de la esquina lo horroroso me estaba esperando, la mujer cantando en la radio pronunciaba cosas inteligibles, una pena, la canción era prometedora, cambiar de estación suena como una buena idea, la maldita lluvia sigue golpeando el auto, estúpida lluvia y su característico Toc Toc Toc.
-Y un anuncio para todos los pueblerinos, el monstruo de Riverdale, que nuestro cuerpo de policía se jactaba de haber capturado fácilmente, ha escapado de la celda a la que había sido confinado por haber asesinado a múltiples adolescentes, y posteriormente, en un acto de inhumanismo atroz, había ingerido los cuerpos.¿Tan inútil eran los policías?, hasta donde podía calcular ese hecho había ocurrido ya hace más de dos horas, ¿y recién en este momento avisaban al pueblo? Ese tiempo sería suficiente para que el asesino cometa otra de sus atrocidades.
Pero, ¿se le podía llamar así?, ¿atrocidades?, ¿demente?, ¿monstruo?, después de todo, ¿cual era su verdadero crimen?, haber asesinado a personas, que de todas formas iban a morir, ¿habérselas comido?, un hombre castigado por practicar un gusto fuera de lo común, claro, los homosexuales también eran perseguidos, así que suponía debía ser algo inherente de nuestra propia raza, perseguir a los que no son iguales.Claro que no defendía aquellos actos, lejos de eso, Toc Toc Toc, la lluvia continuaba, el pequeño camino que me encontraba recorriendo ya había dejado de ser carretera, se había vuelto un conjunto de piedras y tierra nada más, los árboles que rodeaban el sitio parecían agrandarse por minutos, ¿Qué fue eso?; por un momento me pareció ver a alguien en las sombras, observándome.
El auto se detuvo por un momento, nada de que preocuparse; yo hice que dejara de moverse, a lo lejos se dejaba ver un auto de policía, si pasaba por ahí un idiota me detendría solo para empezar a hablar de que tan peligroso era ir solo en una noche como esta, con tantos locos sueltos y demás; deduje que lo mejor sería tomar un camino alternativo, claro que era más accidentado y metido al bosque; pero por lo menos no perdería media hora escuchando a alguien que lo único que quiere es que le suelten dinero.
Necesitaba llegar lo más rápido posible a la cabaña de todas formas.
El auto volvió a avanzar, y por unos segundos sudé al ver que el camino era aún más accidentado de lo previsto, ¡tenía más piedra que tierra! , pero nada de eso importaba ya que la silueta en las sombras no abandonaba mi mente; ¡allí esta!, podría jurar que vi algo; pero no, no pienses tonterías, no hay nadie ahí afuera, ningún peligro en el bosque.
Tengo tanta hambre que mi estomago esta rugiendo, tal vez cuando llegué a caza me prepare un bistec, una porción de ensalada y un buen vino para acompañar; un ruido se escucha en las sombras, ¿por qué el auto se detuvo?, al bajar puedo ver que una llanta se ha desinflado, demonios, pero; no estoy tan lejos de casa; si camino estaré ahí en unos cinco minutos.
Otra vez se puede escuchar aquel sonido, como los pasos de alguien rompiendo ramas caídas bajo sus pies; ¿por qué me pongo nervioso?, ¡Esta no es una película de terror maldición!, debo empezar a tranquilizarme, casi sin darme cuenta me encuentro caminando rápidamente, prácticamente corriendo,
Y por instinto volteó cada minuto, solo para asegurarme que sigo solo en el bosque, volteo una vez, no hay nadie allí; segunda vez, sigo solo; tercera vez…
Unos ojos rojos me observan desde las sombras, un brillo resplandece en la oscuridad y de pronto los ojos han desaparecido, el miedo esta empezando a apoderarse de mí, respira hondo, no pasa nada, no pasa nada...
¿Si en serio no pasa nada, por qué tengo que repetírmelo constantemente?
No interesa, no hay que pensar más en ello, sigue tu camino; ignora aquel horrible sonido de jadeos alrededor tuyo, la luna ilumina la parte del bosque donde me encuentro; pero de alguna forma macabra, se niega a iluminar las sombras parecen quisieran engullirme.
Puedo ver la cabaña, ya estoy cerca, pero los jadeos animalescos también, puedo oírlos como si estuvieran a mi lado; debe ser algún animal- eso espero- la puerta de la cabaña esta abierta, ¿me olvidé de cerrarla?, estaba seguro de haberla cerrado fuertemente antes de salir, otra bocanada de aire, ¿por que me empezaba a sentir asfixiado?
Camino más rápidamente de lo que me gustaría aceptar y ahora estoy delante de la puerta, esta semi abierta y no puedo ver nada adentro; me invita a pasar pero temo cruzar el umbral y encontrarme con algo horroroso dentro, con alguien sentado allí, esperándome...
Abro la puerta intentando hacer que mi mano deje de temblar, si moriré me iré con la cabeza en alto, hay un momento en el que la sala se encuentra en total oscuridad, estiró mi brazo y prendó el interruptor de la luz.
No hay nadie allí.
Sonrio un momento y termino por estallar en carcajadas, tanto miedo y paranoia por nada, moviendo mi cabeza de un lado a otro cierro la puerta y camino tranquilamente hacia la cocina, deteniéndome a ver a la chica que esta amarrada ahí.
Me acerqué a la mujer con el corazón golpeando fuertemente mi pecho, agarrando un cuchillo antes de hablar.
-Es hora de cenar...

miércoles, 7 de enero de 2009

Despertar en el desierto

Autor: LJ-90

Descripción: El narrador de esta historia, perdido en un desierto, hace un terrible descubrimiento...

No estoy seguro de cómo llegué allí, lo ultimo que recuerdo es……nada.

Me levante apoyándome primero en mis piernas y luego en mis manos y, como por instinto, me encontré dirigiéndome al sur.

En vista de que por lo menos mis piernas sabían a donde me dirigía me tomé unos minutos para apreciar mis alrededor, no estando seguro de el porque de mi fascinación con el lugar. Sin importar a donde mirara, el inmenso mar de tierra casi anaranjada era igual. Era obvio que no había ningún ser vivo por los alrededores, pero mi fascinación no menguaba; quería saber a donde me dirigían mis piernas.

El cielo estaba de un color azul claro, poquísimas nubes acompañando el panorama. Ya debería de haber caminado un largo trecho bajo el sol, ya que mi cabeza me estaba pesando y exigía un descanso. Al parecer el resto de mi cuerpo se negaba a la idea visto que seguía en mi camino. Mi mente gritaba que me parar, que lo que me esperaba más allá exigiría que estuviera bien descansado; tanto física como psicológicamente. Pero otra vez mis desobedientes miembros inferiores siguieron su voluntad.

Entonces lo vi, en medio de aquella llanura, en el horizonte, donde el cielo parecía fundirse con la tierra. Un túmulo.

Allí es donde, me di cuenta, me dirigía; a pesar que un repentino viento empezó a soplar en mi contra, casi como si la propia naturaleza quisiera alejarme de allí. Más tarde, ya en casa, no pude evitar pensar que lo mejor para mi cordura hubiera sido hacerle caso a aquellas extrañas señales. Pero en ese momento no pensaba; y al llegar a lo alto de aquél extraño túmulo hice el peor error de mi vida, una que me perseguirá el resto de tiempo que me queda, mire que había más allá.

Los horrores de los que fui testigo son indescriptibles en su totalidad, por ello solo narrare los más resaltantes. Pero por mucho tiempo me pregunté como seres tan horrendos habían pasados desapercibidos por tanto tiempo, pero me estoy adelantando a los hechos.

Debo decir que mi primera impresión de estos enigmas fue de maravilla, parecían encontrarse en una especie de ciudad donde, todos estaban quietos. Estas criaturas eran bípedas, como tu o yo, parecían no haber notado mi presencia ya que al siguiente instante habían retomado sus actividades. Aproveche este momento para poder estudiarlos con más detenimiento.

Parecían estar divididos en dos grupos me di cuenta, ya que algunos caminaban erguidos y otros casi rozaban el suelo con lo que asumí eran sus manos. Los altos, que es como llamare a los que caminaban erguidos, tenían sus propias diferencias entre ellos; ya que se vestían con dos tipos de ropa distinta, supuse que sería para distinguir machos de hembras pero yo nunca pude ver ningún signo de sexo en esas horribles criaturas.

Los bajos por el contrario se vestían de forma idéntica, solo variando los turbantes en sus cráneos. ¡Esos horribles y deformes cráneos! En estos habían 7 orificios en total, pero nunca me aventure a si quiera imaginar para que podían servir.

El horror comenzó en aquel momento, cuando otro ente apareció. Este era más alto que el resto; pero su símbolo más distintivo era su extraña armadura, hecha de un material que nunca había visto antes, en su pecho tenía un aún más extraño símbolo que parecía estar compuesto por cuatro rectángulos. Tanto los altos como los bajos observaron al recién llegado, notando algo que yo fallé en ver al principio. Aquél no estaba solo sino que tenía a una hembra, supuse, atrapada en sus deformes garras.

Empezó un discurso en una lengua totalmente desconocida para mí. Mientras hablaba, ahí descubrí que uno de los orificios servía para el habla, sacudía a la hembra. Esta tenía sus ropajes destruidos, mostrando unos horribles ¿muslos? Del color del desierto, pero con tonalidades moradas. Cuando se termino el discurso el pueblo, si es que se le puede llamar así, emitió un chirrido espeluznante. Empezaron a rodear a la hembra, que ahora estaba sola. Las criaturas alzaron objetos del suelo y atacaron, emitiendo algo parecido a una risa macabra mientras celebraban una orgía de muerte y sangre.

De inmediato huí del lugar, preguntándome como unos seres tan deformes y horribles podrían haber pasados desapercibidos por siglos, ya que algo dentro de mí me decía que eran tan antiguos como el planeta mismo.

Continué mi huida convencido que estas abominaciones debían ser aniquiladas y, mientras contemplaba como hacer esto, recordé como se les designaba en aquellos libros de lo oculto que tanto me gustaban leer de joven.

Se les llamaba……humanos.